
Los trastornos del habla son dificultades que afectan la forma en que los niños pronuncian, producen o articulan sonidos. Aunque todos afectan la comunicación, cada uno tiene causas y características distintas:
Trastorno fonológico
El niño usa mal los sonidos del lenguaje debido a una dificultad en la organización mental del habla. Puede decir mal varias palabras siguiendo un patrón, aunque físicamente pueda producir los sonidos.
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Apraxia del habla infantil
Un problema neurológico que impide al niño coordinar los movimientos necesarios para hablar. Sabe lo que quiere decir, pero tiene dificultad para planear cómo decirlo.
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Disartria
Es un trastorno causado por daño neurológico que afecta el control y fuerza de los músculos del habla. Produce una habla lenta, débil o poco clara. Puede estar acompañada de problemas para tragar y controlar la respiración.
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Disfemia (Tartamudez)
Una alteración de la fluidez verbal, donde el niño repite sonidos, bloquea palabras o alarga sílabas. No es por falta de conocimiento, sino por un descontrol involuntario del ritmo del habla.
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Dislalia
El niño no pronuncia bien ciertos sonidos (como la “r” o la “s”) debido a un problema en la articulación, sin que haya daño neurológico. Es común en el desarrollo del habla y suele corregirse con terapia.
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👉 Aunque estos trastornos pueden parecer similares, no tienen las mismas causas ni el mismo enfoque terapéutico. La intervención temprana con un fonoaudiólogo es clave para mejorar la comunicación y prevenir dificultades futuras.
